Diario de Granada (2)

Estoy agotada, exhausta, hoy ha sido un día de no parar. Pero es un precio que se paga de muy buena gana cuando se viaja. Caminar, visitar museos, disfrutar de la belleza de los monumentos que cada lugar nos ofrece. Y cuando se dispone de un presupuesto ajustado que se traduce en unos poquitos días de estancia, uno no puede evitar llevar a los pies a su límite.

En mi segundo día en la encantadora Granada saludé a la mañana con un poco de ejercicio que me sirvió de calentamiento para la jornada que me esperaba. Las cuestas y las escaleras del precioso barrio del Realejo son una buena forma de que el cuerpo se vaya haciendo a la idea de lo que tendrá que enfrentar. Por las calles de uno de los barrios más bellos de Granada el sonido del agua es un regalo para mis oídos. Respiro el aire fresco que me brinda esta parte de la ciudad y observo las maravillosas vistas que se observan desde este punto.

Carmen de los Mártires - Z.L.C.

Carmen de los Mártires – Z.L.C.

Hoy ha sido un día de visita a la parte monumental y más emblemática de la ciudad, la Alhambra. Que le ha dado fama internacional y gracias a la cual podemos imaginarnos en tiempos de Al-Andalus. Antes de visitar los espacios gratuitos de la ciudadela, paseo por el jardín Carmen de los Mártires. Nada más entrar, la nariz se satura con un intenso olor a verde que despide la vegetación. Al fondo, observando impaciente, la ciudad espera. Exploro los diferentes niveles de este bonito jardín en que varios patos descansan plácidamente hasta que los humanos pasan por allí. De nuevo, el sonido del agua, que cada vez que lo escucho me entra un deseo irrefrenable de tocarla.

El agua me fascina desde siempre, me transmite paz, serenidad y sosiego. Por eso creo que Granada es tan especial porque casi podría llamarse “la ciudad del agua”. Es su sello de identidad, no sería la misma. Fue curioso subir precisamente, con este pensamiento en la cabeza, por la Escalera del agua, al final del recorrido de hoy que terminó en el Generalife. Tras toda una mañana y una tarde acompañada de la presencia del elemento esencial para la vida, al subir esos peldaños, volvió su efecto hipnotizador. Y yo no pude evitar llegar a la conclusión de que el agua es igual de imprescindible para la ciudad de Granada. Al menos tal y como la conocemos. ¿Qué sería de su encanto, de su vitalidad, de su embrujo sin su agua?

Torre de la Vela - Z.L.C.

Torre de la Vela – Z.L.C.

La cultura musulmana mantiene una presencia imborrable y muy viva en esta ciudad. Forman parte de su identidad los mosaicos, la magnífica arquitectura de aquella época de esplendor que te deslumbra cuando descubres la Alhambra, sus barrios árabes o sus coloridas tiendas de artesanía. Además de todo eso, el agua, tan importante para los musulmanes, me recuerda intensamente ese vínculo. Lo primero que vi antes de entrar en el recinto de la ciudadela fue la Fuente de Carlos V. Tiene tres máscaras cuyo misterio todavía no ha permitido saber con seguridad si cada una de ellas representa tres estaciones del año. La que lleva trigo en las orejas, el verano; la que lleva flores, la primavera y la que lleva uvas, el otoño.

Patio de los Arrayanes - Z.L.C.

Patio de los Arrayanes – Z.L.C.

Patio de los Leones - Z.L.C.

Patio de los Leones – Z.L.C.

Tras atravesar la Puerta de la Justicia y la Puerta del Vino, entré en el Palacio de Carlos V, para conocer el Museo de la Alhambra, que alberga en su planta baja. Es curioso que este rey mandase construir el edificio para no llegar ni a alojarse en él ni siquiera un fin de semana. Excentricidades al margen, gracias a que se encaprichó de la Alhambra, ésta fue considerada como parte del patrimonio de los Palacios Reales Españoles y no condenada al olvido y al deterioro. Tras salir del museo, había que reponer fuerzas y engañar al estómago. El calor invitaba a tomar un helado, pero en el quiosco del recinto, como era de esperar, estaba a precio de oro. Por supuesto, reservé el dinero para la cena, ya que por el mismo precio (o incluso menos, dependiendo del caso) puedes tomar un caña con tapa, supuestamente “gratis”. Algo que no es más que una leyenda urbana porque cuando las cañas se cotizan a 2,50 €, la tapa está incluida como extra. A este respecto aprovecho para darte un valioso consejo si viajas a Granada por primera vez. Cuando te sientes en un establecimiento, deja bien claro que sólo quieres una cerveza, un vino o un refresco. Evitarás lo que me ocurrió a mí ayer por la noche, que te vengan con la carta nada más sentarte, cuando tú sólo querías las famosas tapas “gratis”. E incluso que algún camarero te manipule hablándote de un calamar a la plancha buenísimo, que acabas pidiendo. Está muy rico, sí, pero por el precio que te cuesta, ya te puedes olvidar de ir a otro sitio.

Patio de la Acequia (Generalife) - Z.L.C.

Patio de la Acequia (Generalife) – Z.L.C.

Tras ver la Alcazaba (con entrada), el recorrido termina en el Jardín del Adarve donde de nuevo el olfato se reactiva. Aprovecho para descansar después de haber subido los escalones que llevan a lo alto de la Torre de la Vela y echo un vistazo a la zona del Partal.  Después entro en los Palacios Nazaríes, donde se encuentra, entre otras maravillas, el celebérrimo Patio de los Leones (hay que reservar turno al comprar la entrada). Cada uno de ellos tiene una aspecto diferente, que ahora luce mucho mejor tras una intensiva limpieza y restauración. La jornada de hoy ha vuelto a ser frenética pero la recompensa de unas cañas con unas tapitas ha sido doblemente gratificante. Después de lo del calamar a la plancha, ya puedo decir que me he vuelto una especialista en comer a precio mini con bebida a precio maxi. El broche de oro goloso de hoy ha sido un helado artesano de un sitio cerca del apartamento, al que le había echado el ojo nada más llegar. ¡No me pude resistir! Próximamente, la season finale de este  Diario de Granada.

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Una respuesta a Diario de Granada (2)

  1. Jacy dijo:

    A la vez que leia tu vivencia,recordaba la mía al ir por primera vez a Granada,es cierto las buenas sensaciones que transmite la ciudad con ese sonido continuo del agua…y al volver a pasar a través de ti por los lugares en los que un dia he estado,tengo ganas de volver,para volver a esperimentar esa paz y respirar ese aire que tan bien les sienta a mis pulmones,gracias por que vuelva a través de ti a ese lugar con embrujo….Bikos,Paz.

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